sábado, 7 de noviembre de 2026

LA IRPAQA

     En el contexto andino de Bolivia, en particular en La Paz, la irpaqa es un acto fundamental en la unión de una pareja. En la cultura aymara, la familia y por ende las relaciones de pareja representan actos de mucha relevancia en el desarrollo de una sociedad.    


    El enamoramiento de una pareja en la cultura aymara exige como requisito no tener impedimento (no tener otra relación), entonces por un lapso de tiempo corto deciden vivir juntos y formar una familia. (Acto que sucede generalmente en las fiestas patronales de la comunidad). La mujer se va a la casa del varón, y este pone en conocimiento de sus padres que trajo a la mujer que eligió como pareja para pasar el resto de su vida. La pareja, pide perdón de rodillas esperando la bendición de los mismos.  

     Aceptada la relación, posteriormente los padres del joven se dirigen hacia a la casa los padres de la joven para una visita inicial, llevando consigo coca y otras dadivas. A nombre del hijo imploran que le acepten la determinación de la joven pareja y no se molesten. Con la aceptación  de la familia de la muchacha, acuerdan una fecha para formalizar la pedida de la mano de la hija.

La familia del joven realiza los preparativos para el acto, contratan músicos (una banda o grupo autóctono según la economía de la familia y las exigencias de los padres de la muchacha), invitan a sus familiares y vecinos de su comunidad o ciudad, para que los acompañen a la visita.

Llegado el día, preparan un plato de comida, usualmente asado de cordero, lechón o un plato acorde a una ocasión tan importante para la familia, además llevan una serie de víveres (arroz, azúcar, aceite) carne de cordero recién faenado, y otros productos y bebidas para dejarlo como agradecimiento por la mano de la joven.

Usualmente esta ceremonia se realiza en horario nocturno, al llegar a la casa de los padres de la mujer que esperan junto a otros familiares, la pareja se arrodilla frente a sus papas para que les perdone y les dé la bendición, que podría demorar bastante, según la costumbre de la familia de la mujer. Después de la aceptación reciben muchas recomendaciones en especial de la familia y otros presentes; dentro de las recomendaciones están que deben vivir bien en la familia y en la comunidad, respetar a los padres, además, de constituirse en personas ejemplares, enaltecer los apellidos de la familia en la sociedad. Esta actividad puede alargarse por varias horas en el que indudablemente se comparte los alimentos y bebidas preparados para la ocasión. 

  Habiendo logrado la aquiescencia definitiva el padrino de irpaqa, juntamente con los padres del hombre y mujer acuerdan una fecha para la celebración del matrimonio; ya en la madrugada el novio y la novia se retiran de la casa de los padres de la novia bailando y cantando en compañía de sus padres e invitados, porque deben estar de regreso a su casa del hombre antes que salga el sol. 

En este evento por lo general tanto la mujer como el varón van ataviados de sus mejores galas.

Una particularidad que no se puede dejar de mencionar, es que después de la aceptación al pedido de mano, la madre de la muchacha o la hermana mayor de esta a falta de la madre, prepara un atado en un aguayo que por lo general contiene azúcar, y algunos productos que simbolizan prosperidad y se hacen que cargue la joven a sus espaldas, junto a flores. Un ritual similar ocurre con el varón a quien también se le recomienda repetidamente que a partir de esa fecha es la cabeza de su hogar y que debe respetar y cuidar a su pareja.  

Después del irpaqa el hombre y la mujer se encuentran muy comprometidos con el trabajo cotidiano en la familia, la sociedad y además esperando el día del matrimonio.

1.1.               JAQICHASIÑA, LA IMPORTANCIA DEL      MATRIMONIO EN LA CULTURA         
               AYMARA

  “En la sociedad aymara todos tienen que trabajar. No pueden existir mendigos. Para el matrimonio quedan desaprobados como cónyuges los flojos”. 

El rito del matrimonio como acto central y sagrado dentro de una familia y la comunidad, es vista con respeto; cuando uno llega a esa edad madura suficientemente preparada para poder ejercer sus responsabilidades, lo asumirá. 

“El matrimonio es de suma importancia para los aymaras, por este acto se llega a participar plenamente en la sociedad aymara; tal es así que todavía se exige que para ocupar cargos de responsabilidad dentro de la comunidad los responsables debe ser casados “chacha warmi”. 

En la comunidad andina no existía vivir en el concubinato, en algunos casos los padres del varón elegirán a la mujer para su hijo, para lo cual se realizará un rito llamado sart´a (la primera visita o pedido de la mano) consiste en anticipar para formalizar el de formar una pareja, en algunos casos son aceptadas o rechazadas por sus familiares de la mujer.

La irpaqa es la formalidad e inicio a la vida de la pareja; en este acto participan el varón y la mujer con toda su familia, para luego asumir su compromiso ya anticipado en la sart´a. Todos los acompañantes serán hombres de experiencia, conocedores y sabios, en señal de que la pareja venidera sigan el mismo camino de sus acompañantes.

El día del matrimonio es muy significativo, desde la salida del sol hasta la puesta de sol,  considerado como divino protector de la vida; este día todo será de mucha importancia, cualquiera actitud positiva o negativa significa y/o pronostica los futuros días de su vida de la pareja. Comerán y beberán, de lo mejor como símbolo de una nueva etapa, llena de abundancia y prosperidad para la nueva pareja.

 Lo central es el IUXT´A consiste en consejos, empezando desde sus padres terminando en toda la comunidad, entre autoridades del ayllu, familiares cercanos, pero siempre que hayan ya vivido en pareja; no participan los: viudos, parejas en concubinatos, porque significa mal augurio.

1.1.             CACHARPAYA

Terminada la fiesta viene el último rito, la cacharpaya; los padrinos y los novios corren con banderas blancas en sus manos hacia la salida del sol como señal de prosperidad que buscan para toda su vida, posteriormente; luego se estacionan en un lugar y arrodillándose piden perdón a la tierra Pachamama símbolo de veneración, en manifiesto de servicio a la vida de los demás.

Para regresar a la casa viven licores y/o chichas porque el día tan esperado ya había concluido, y los padrinos se despiden con cantos y alegres en señal de haber dirigido a esa integración sagrada.

Las personas soltero/as no asisten, porque se dice que su suerte se vendría a la nueva pareja, solo para la noche se concentran para el qhachwawi donde antiguamente la realizaban con charangueadas hasta la amanecida.

1.2.       A manera de corolario de este trabajo debemos indicar que es importante revalorizar los valores ancestrales y la práctica del matrimonio andino aymara, en la actualidad en nuestro país se está tergiversando esta figura del matrimonio, ya no se da la importancia que merece. En los matrimonios de nuestras abuelas y abuelos todo ello fue diferente, con una gran incursión de los valores. Desde el momento de la irpaqa, lo realizaban con mucha seriedad como chacha – warmi. Se daba una gran importancia porque el matrimonio y la familia constituyen el nucleo de la sociedad. Los conocimientos ancestrales son únicos, y estamos en la obligación de recuperar y ponerlos en práctica.                                                    
        “Esta en nuestras manos el futuro de nuestro Estado Plurinacional de Bolivia, rescatemos nuestros saberes y conocimientos ancestrales para un futuro mejor y un camino optimo a las nuevas generaciones”.

 

    Por.                Helen Roxana Flores Urquizo
                           Dionela Cristina Huanca Carpio
                          Eliana Lucy Suxo Arratia
                          Hugo Jhonny Marca Mamani

 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

 

Albó Xavier, compilador “Raíces de América” el mundo aymara, Alianzas América / UNESCO, Madrid 1988.

Albó Xavier y colaboradores “Para comprender las culturas rurales en Bolivia” CIPCA, La Paz, 1990.

Arias Andrés y Polar Obdolia “Pueblo Aymara” Realidad Vigente, prelatura de Juli, TAREA IPA, 1991

http://costumbresyvivenciasandinas.blogspot.com/2014/09/la-irpaqa.html

 http://www.katari.org/cultural/matrimonio.htm

https://www.clubensayos.com/Filosof%C3%ADa/La-Irpaqa/2068983.html

 


sábado, 18 de enero de 2020

NIÑOS TRABAJARES DE LA CIUDAD DE EL ALTO


CUANDO NO TIENES OTRA OPCION QUE TRABAJAR PARA SOBRESALIR
Cuando  el deseo de sobrevivencia  y superacion es más fuerte que el temor  a lo que dirán.

El “aparapita” (trasteador) que lleva tarimas de un lugar a otro, gente que arma puestos de venta. La señora de las comidas que ultima el sazón, el lustra que llega para ayudar a la señora de los batidos, gente que va y viene en pos de ultimar detalles de su negocio. Con los primeros rayos del sol, la feria callejera más grande de Latinoamérica se apresta a recibir a sus visitantes.

Enclavada sobre los 4.100 m.s.m. la zona “16 de Julio” de la ciudad altiplánica de El Alto, cobija a la feria callejera más grande de Latinoamérica. Escenario  de múltiples transacciones, que pueden ir  desde lo más sencillo, como la compra de un dulce, hasta la transacción de vehículos último modelo.

En ese  ir y venir de los mercaderes y consumidores,  surgen las niñas y niños trabajadores que buscan, no el sustento diario, sino el sustento semanal. Y es que muchos menores aprovechan la feria dominical para generar recursos para satisfacer sus requerimientos más apremiantes. Niñas y niños que deben ayudar a sus padres o a terceros en el comercio, o en su caso trabajar por cuenta propia, para lograr unos pocos ingresos.

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